
Edítame.
localocalocalocalocalocalocalocalocalocaloca localocalocalocalocalocalocalocalocalocaloca localocalocalocalocalocalocalocalocalocaloca localocalocalocalocalocalocalocalocalocaloca localocalocalocalocalocalocalocalocalocaloca. muere.

Toda mi ternura,
todo mi oscuro despliegue en este
títere aguzado por la noche.
ojalá pudiera curarme.
(de mí)
Ellos gritan sin amaneceres porque
les punza el témpano
yo me tengo en cambio sólo enferma
y falta de huesos sin niebla.
(me desvisto)
Los huecos se van hundiendo;
es simplemente decir que no hay muela
que sepa alojarme.
Es sentir entonces que puedo caerme dentro
para corroer sus manos con mi inconsciente ácido.
(se incinera)
Todo es siempre poco.



(24/5/08 - 21:46)

Trato de evitarme escribiendo sobre la inutilidad de las cosas, no sólo mía, no es evadir mi egoísmo. La inutilidad de la literatura OH POR DIOS, no es nada nuevo. O de lo que creemos/percibimos/etcétera que es la literatura. Me aferro a la relatividad, comparto, pero tampoco me cabe quedarme en ¿babia?, o inactiva más bien, aunque es lo que termino y empiezo haciendo. Me duele la yema del dedo, qué bajón. Como decía, trato de evadirlas como al 99% de los temas (Qué flashero, recién escribí %99, como cuando hablás de guita. Porque si por mucho tiempo no escribís sobre plata terminás por inercia escribiendo 10$ cuando es $10, eso seguramente lo sacamos del inglés, todo lo que es al revés lo sacamos del inglés, es la ley de oro). Pero al final me resulta imposible, un bajón. Te merodean esas ideas imbéciles en la cabeza (la de la inutilidad de las cosas y todas mis ideas en general), ocupan un lugar nonsense y termino por llevarlas al papel, porque me siento carente de memoria. Y a la vez trato de no hacerlo-agarrate, que empezamos con las contradicciones internas-porque me da culpa saber que no deja de ser un tema importante aunque gastado por la maquinación que le da mi cabeza y sigue y sigue y sigue y no me deja bailar, entonces termino pensando que al fin y al cabo sí es un evadir, pero no a la egolatría-aunque andá a saber-sino más bien a lo trascendente, a los meollos de las cuestiones. El tema es que yo creo que no los conozco. Ni a los meollos ni a las cuestiones y pienso: Pará, pero para qué quito de mí todo el enredo y lo mando a papel, a ¿paquetes de datos virtuales?, al aire si no es para encontrarme? Y automáticamente pienso: loco, soy New Age, como ese intento de vino.
Últimamente digo “Y automáticamente…” o “Por automatismo…” como por default. Y, claro, también digo “por default”. ¿Qué onda la alienación?
Tengo miedo por mi gata, tengo miedo, está viejita y ya no salta. Puta madre, si seguí rezando a lo largo de mi vida fue por su vida. Se me muere y me vuelvo parásito de la alfombra. Me gusta decir se me porque siento que en parte es como si fuésemos una, bah, aunque sea por mi parte quiero que seamos, ella quizás es ajena, pero todo bien. Entonces al creer eso puedo decir que si ella está mal y somos una yo paso a ser la parte fuerte y no se va a morir. No es cosa de posesión el me, aunque creo que gran parte del dolor por una muerte es por apego, porque esto en New Age, loco, no jodas mente puta. El veterinario dijo que estaba deprimida. Puta madre, gata, si no te ponés bien te mato yo por hipocondríaca. Ahora me hago la Darky también. Onda ¿qué se puede esperar de una Darky-NewAge cuyo segundo nombre es Federica? Apocalipsis. Sispilacopa. Sí, pila, copa. El Pity se inspiró en la Biblia y en el alcohol, no sólo en la droga, se los juro.
(11/5/08 - 00:20)
(barreras) Definitivamente los chistes nerdies y sin gracia son lo mío. Hell Yeah.

(8/5/08 - 15:37)
(.con.sus.palabras.)

No es que se dilaten
_______tus pupilas
es sólo
que las demás
se achican
al compás
del sonido
de las agujas
...del reloj
________clavándose
______muy profundo,
_____________cerca
_______________...de tu Dios.
(ojo de Lu, foto de Sole ^^'')
"espero que los latidos de esta luz te hagan feliz" Ella bailó - Luis Alberto Spinetta.
Los resabios de la noche empezaban a asquear con la luz del sol amaneciendo. La oscuridad imposibilita la visión de crudas realidades, pero no las borra.
Ella se acerca y sin más preámbulos que un toque en el hombro le dice al menos deshecho: -Por favor, hundime. Él cree que es un juego y la invita a bailar con una sonrisa de ganador impío.
Bailaron, sí, nadie lo niega, el mundo se movía al compás de la música. Y fue eso tal vez lo que hizo que su mirada-la de ella-se perdiera, junto con sus alucinaciones.
Todo terminó, después. La música dejó de sonar, la gente se fue, el sol reinó y los vecinos barrieron la entrada del lugar.
Ah, si preguntan por los pseudo-protagonistas puedo decirles que él debe estar gastando su alma y cubriéndose con lentes de la luz y... ella está en la esquina, esperando caer.
La fiebre de un sábado azul y un domingo sin tristezas esquivas a tu corazón y destrozas tu cabeza. Y en tu voz sólo un pálido adiós y el reloj en tu puño marcó las 3. El sueño de un sol y de un mar y una vida peligrosa, cambiando lo amargo por miel y la gris ciudad por rosas. Te hace bien, tanto como hace mal; te hace odiar, tanto como querer... y más. Cambiaste de tiempo y de amor y de música y de ideas, cambiaste de sexo y de Dios, de color y de fronteras. Pero en sí nada más cambiará y un sensual abandono vendrá... y el fin. Y llevas el caño a tu sien apretando bien las muelas y cierras los ojos y ves todo el mar en primavera. ¡Bang! ¡Bang! ¡Bang! Hojas muertas que caen siempre igual: Los que no pueden más se van...