sábado, mayo 24, 2008

inaudita bestia.


Las paredes me asisten en medio de la inútil noche porque necesito yo del frío, de la desfragmentación de mi carne. Alguien −sin duda− tiene que aniquilar a la monstrua, a la loba no, a la monstrua. Aniquilarla no (es ella la causa de mi contradicción), defenestrarla, hacerla sufrir, hacerle sentir al máximo su respiro. Magullarla para que entienda su condición, para que no se arranque ningún papel en la escena. Necesito que caiga. El enfriamiento de mi sangre es hoy, y a ustedes también los cambia (todos estos otros que me circundan y no puedo ver). ¿Y qué si la loba no me sacia? ¿Y qué si la monstrua soy toda yo? No merezco −a pesar de las respuestas− la asistencia de estas paredes, espero su derrumbe sobre mí. No merezco yo siquiera el frío de mis manos aunque sea frío. De ninguna manera busco la diseminación, una célula ya es mucho. Hablo de la inexistencia, de la erradicación de ésta que desde dentro me hiere, me golpea y me impulsa. Alguna de ellas decide amanecerse, son tantas… shhh, encuentro una mancha. Apaciguame, no tengo qué darte, apaciguame por favor.

(24/5/08 - 21:46)

4 comentarios:

M. dijo...

Lu sacó la foto, yo la ... ¿retoqué?
Quiero retruco. Retruqué, la retruqué.
Nosotras nos maquillamos y juntas (juntas, juntas) nos distendemos de los etcéteras.


El infinito cabe en el etcétera.

M. dijo...

No me gusta que quede "1 se enroscaron...".

Marlián Tole dijo...

Que me vas a decir, que no te gusta ser una agresion verbal?

Marlián Tole dijo...

Entre tus escrituras y el hecho de que para mi seas una foto... que falta de identidad definida la tuya...